He copiado este texto escrito por el gran maestro y pensador Dn. Fernando Savater, por que he sentido que si bien le caben varias interpretaciones (un mérito de por si enorme), en el eje de todas tiene la fuerza suficiente para graficar los sentimientos.
Recomiendo visitar ademas, el "delicioso" espacio de preguntas y respuestas que Dn. Savater publicó en el diario El Mundo .
Pero en voz baja confieso que echo de menos ciertas deliciosas incomodidades del antiguo régimen: la pluma que vacila, retrocede y tacha al escribir esa palabra difícil que nos compromete, el temblor de la letra que descubre otro estremecimiento más íntimo y hasta… ¿me atreveré a decirlo?... hasta la tinta corrida por la humedad inoportuna de una lágrima que emborrona la despedida que jamás hubiéramos querido firmar.