El siguiente texto es de Antonio Gramsci.
La virtud que tiene (entre otras) es que me hizo sentir, que mucho tiempo antes de que yo existiera, alguien escribió lo que yo pienso respecto de lo mismo.
Es como sentirse parte de la misma tribu y no estar tan solo en medio de este desierto de pensamientos, no?
La indiferencia es el peso muerto de la historia.
La indiferencia opera potentemente en la historia.
Opera pasivamente, pero opera.
Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar.
Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos.
Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia.
Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes, que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres, que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar.
La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente.